Bandas Nacionales tienen sed de nuevos públicos

La conquista de nuevos espectadores y la interpretación de repertorios más retadores son dos de las metas que tienen las bandas de conciertos de cada provincia

Publicado en La Nación, 22/06/2010, por Yendry Miranda.

La conquista de nuevos espectadores y la interpretación de repertorios más retadores son dos de las estrategias que desarrollan las bandas nacionales, con el objetivo de posicionarse como las agrupaciones favoritas de los costarricenses.

Estos grupos (siete en total, uno por provincia) nacieron en 1885 y juntos constituyen la institución musical más antigua del país.

Para lograr una mayor cantidad de seguidores, las bandas han remozado sus repertorios con obras contemporáneas y clásicas, que van de lo popular, como arreglos de canciones del tico Humberto Vargas, a ejecuciones de obras complejas, como Los siete pecados capitales del español Ferrer Ferran.

Como parte de sus estrategias por conquistar más espectadores, también han diversificado los lugares de sus presentaciones.

Ahora, sus conciertos no se limitan a los parques centrales de las cabeceras de provincias, sino que también visitan escuelas, cárceles, e, incluso, centros comerciales.

Sin embargo, ¿qué los motiva a esta caza de espectadores?

Según explicó Mauricio Araya, director Nacional de Bandas, la razón radica en la necesidad de estas agrupaciones de adaptarse a las nuevas costumbres y necesidades de los costarricenses. Si bien es cierto, desde su creación, estos grupos fueron concebidos para tocar en parques y actividades religiosas, ahora los lugares de reunión y las costumbres del tico han cambiado mucho.

De esta manera, desde hace poco más de un año, la Dirección General de Bandas realiza esfuerzos para que estos grupos aprovechen la temporada de invierno para realizar giras a las comunidades más alejadas. Un ejemplo de ello es el periplo que emprende la Banda Nacional de Puntarenas por localidades del pacífico norte y sur.

Asimismo, las agrupaciones también han incursionado en espacios donde no habían tocado hasta ahora. Tal es el caso de la Banda Nacional de Alajuela, que ahora aprovecha las tardes lluviosas para tocar en el Mall Internacional de esa provincia.

“A pesar de que en los años 80 se hizo un esfuerzo por diversificar la cantidad de público, hasta hace cinco años las bandas estaban arraigadas a las tradiciones y no se quería que salieran de los parques (… ) Era evidente que teníamos que distribuir la programación en diferentes temporadas”, dijo Araya.

Iniciativa. Con la ayuda de alianzas estratégicas y el apoyo de las comunidades, las bandas de San José, Limón y Guanacaste dan sus primeros pasos en la conquista de más espectadores.

Juan Loaiza, director de Banda de Conciertos de San José, dijo que su agrupación trabaja en el establecimiento de alianzas que les permitan publicitar más sus conciertos entre la población.

En Alajuela, la agrupación le apuesta a conquistar públicos más jóvenes. Para esto, organiza conciertos con música de películas y presentaciones con bailarines de academias de danza del cantón Central, según aseguró su director Gabriel Campos.

Por su parte, los limonenses trabajan en la fusión de su talento con artistas invitados. Así, esta semana contarán con la participación de Swing en 4 y en octubre tocarán con el grupo Cantoamérica.

En su caso, los guanacastecos aprovechan el cariño que los vecinos le tienen a la música de su provincia para cerrar cada una de sus presentaciones con parranderas (música tradicional de esa zona).

Ronald Estrada, director de la Banda de Conciertos de Guanacaste, dijo que esta fórmula les ha dado buenos frutos, pues satisfacen a los lugareños y a los turistas.

Más beneficiados. La profesionalización de las bandas y la experiencia que les dejan estas agrupaciones a sus músicos también han sido aprovechadas por otros ensambles del país.

Dos de esas agrupaciones son la Orquesta Filarmónica y la Big Band de Costa Rica.

En el caso de la Filarmónica, el 80% de los instrumentistas de viento y percusión que conforman ese ensamble han pasado por una de las bandas nacionales. Además, al menos 15 artistas que han tocado con la Big Band también han vivido esa experiencia.

Marvin Araya y Humberto Vaglio, directores de la Filarmónica y la Big Band, respectivamente, destacaron que, en los últimos años, las bandas nacionales han llenado sus filas con músicos egresados de importantes universidades locales y extranjeras.

A su criterio, esto ha mejorado la calidad de las bandas y ha convertido a estos grupos en plataformas que permiten que directores escuchen su trabajo y, por ende, les den una oportunidad laboral.

Piedra en el zapato. Pese a los esfuerzos de la Dirección Nacional de Bandas por llevar cultura a más personas y al impacto que han tenido estas agrupaciones en la cultura nacional, estos ensambles ven afectado su trabajo por la falta de presupuesto.

Actualmente, esta institución recibe aproximadamente ¢1.000 millones como presupuesto: el 80% se destina al pago de salarios de músicos y personal administrativo y el 20% son gastos operativos de las bandas (transportes, mantenimiento de instrumentos musicales y pagos de locales, entre otros) .

Sin embargo, para el director de las bandas, este presupuesto es insuficiente y se traduce, por ejemplo, en la falta de recursos para contratar músicos.

Las bandas de conciertos deberían contar mínimo con 60 artistas; sin embargo, la de San José tiene 45; las de Cartago, Heredia y Alajuela tienen 30; la de Puntarenas toca con 21 instrumentistas y la de Limón solo cuenta con 15.

Mauricio Araya aseguró que este proyecto requiere de, al menos, ¢2.700 millones, que se destinarían a pago de salarios, así como a la búsqueda de locales aptos, compra de instrumentos y también nuevas contrataciones de músicos.

En cifras

¢200 millones.
Esa es la cantidad de presupuesto que maneja la Dirección Nacional de Bandas para mantener y producir los conciertos de estos grupos.

230
Cantidad total de músicos que pertenecen a las bandas. La de San José es la que reúne a más instrumentistas (45) y la de Limón a menos (15).

630
Es el total de conciertos anuales que ofrecen todas las bandas nacionales. Se estima que cada agrupación toca entre 90 y 100 veces al año.

10.000
Numero estimado de espectadores que asisten por mes a todos los conciertos que las siete bandas nacionales ofrecen en todo el país.